Shakespeare, hombre de teatro I

Distintas cronologías. Cierto o no, es posible abordar la obra de Shakespeare en una clasificación no cronológicamente referida. Se sabe que Shakespeare escribió, años más, años menos,  entre 1590 y 1614.  Veinte o veinticinco años en los que escribió 36 o 37 o 38 obras de teatro que también han merecido distintas clasificaciones: tragedias, comedias, obras históricas, etc.;  Y una serie de poemas. Estos poemas son menos conocidos.

También sabemos que algunas de las obras de teatro de Shakespeare fueron escritas ‘a dos manos’. O remendadas, o refaccionadas, o refundidas. Hamlet parece de las más refundidas, Macbeth nos deja la inquietud recurrente de imaginarnos perdidas o extraviadas algunas líneas de esta maravillosa tragedia.

Nadie discute que todas las piezas -que Shakespeare escribió para ser llevadas al escenario por la compañía con que trabajaba-, eran historias o cuentos o novelas ya conocidas y que Shakespeare con la mayor audacia, creatividad  y naturalidad… adaptaba para la escena.

Algunas  escenas eran efímeras… Y algunas obras apenas duraban un año en el repertorio.

Cualquier historia nueva que Shakespeare leyera sobre la historia de Inglaterra o la de Roma o referida a la antigua Grecia… Shakespeare la tomaba para sí. Cualquier divertimento de Plauto, de Séneca o de Ovidio… Shakespeare lo convertía en una entretenida comedia en la que los equívocos, las situaciones confusas pero paralelas, los cambios de tiempo y los espaciales. Una carta o un pañuelo. Todo está permitido en la deliciosa “comedia de las equivocaciones”. Shakespeare necesita atraer a un público. Pobres y ricos. La gente de la City (como se conocía a Londres en esa época) acudía a ver las propuestas de Marlowe, de Jonson, de Lily, de Kyd… de Shakespeare.

Quizás ese sea uno de los aspectos de su genialidad: la facilidad para distanciarse de sus personajes y sus múltiples facetas humanas. No hay que sorprenderse, por ejemplo, de que siendo que a las mujeres no les estaba permitido actuar en las obras de teatro, Shakespeare fuera capaz de delinear toda clase de personajes femeninos. Logrando de esta forma un mundo para sus personajes y otros para los actores que eran muchachos —a las mujeres no les estaba permitido actuar— de 13 a 15  o 16 años… dada su voz aflautada, aguda, no grave.

  Cordelia

Cordelia

Ofelia

Ofelia

Shakespeare era un hombre de teatro y la gran mayoría de sus personajes femeninos fueron representados por estos muchachos que comenzaban o terminaban de cambiar de voz. Después de los 16 o 18 años, si querían seguir siendo actores, tenían que hacer cola para comenzar a representar papeles masculinos.  No tenemos muchos testimonios del sentimiento que  para estos muchachos significaba representar papeles totalmente femeninos. En cambio tenemos los más formidables ejemplos de un mundo de personajes que hoy reconocemos como típicamente femeninos. Mujeres de todas las edades. Julieta apenas va cumplir catorce. Cordelia, la hija menor del rey Lear debe tener 24 o 25 años. Ofelia, el amor imposible de Hamlet, podría ser un poco mayor. Gonerila la hija mayor de Lear, tendría 32 o 34. Y luego Lady Macbeth o Cleopatra o  Gertrudis, la madre de Hamlet, llegarían hasta los sesenta, más a menos. No hay «ancianas venerables» en el universo teatral femenino de Shakespeare como el anciano rey Lear –ochenta años- o los ancianos que encontramos en Macbeth o en King Lear.

Lady Macbeth

Lady Macbeth

En efecto, en tiempos de Shakespeare las compañías de teatro estaban conformadas exclusivamente por hombres; parecía ser una de las exigencias de los puritanos y solo se permitió la presencia de mujeres en la escena en 1629 cuando, gracias a la reina Enriqueta María, la esposa del rey de Inglaterra Carlos I (el sucesor de Jacobo I) concluyó la censura para las mujeres. Así, en tiempos de Shakespeare, los papeles de mujer eran interpretados por adolescentes que no hubieran cambiado de voz y pudieran hablar con <tono femenino>.

Cinco o seis años después de que Shakespeare se fue a vivir  a Londres –La City–  se encontraba instalado (o arrimado) con  una compañía de teatro  llamada (the Lord’s Chambelan), la compañía del lord Chambelán. Años más tarde esa compañía pasaría a llamarse los Hombres del rey (The King’s Men).

Londres

The City

Parece que lo primero que hizo fue cuidar caballos de caballeros y nobles que asistían al teatro. Se sabe que luego hace papeles menores en esta compañía. Hacia 1590 Shakespeare ya se estaba familiarizando con dramaturgos, poetas y, sobretodo, con actores y gente de teatro. Y empieza a escribir dramas para llevar al escenario. Hay que escribir cosas que se puedan representar. Historias de Gran Bretaña, de la península conformada por Inglaterra, Escocia, Irlanda, y país de Gales.

Muchas cronologías arrancan con: “1ª, 2ª y 3ª partes de Enrique VI”.

¿De qué dependía la capacidad creativa del dramaturgo? Dependía, por supuesto, de su talento y capacidad para crear

De la acogida por parte de los productores y directores –con frecuencia   el dueño del teatro, eran la misma persona–  y, finalmente, del público, de todo ello dependía el éxito del audaz escritor.  El público, siempre más numeroso, daba su veredicto final con su asistencia y sus aplausos.

En tanto las obras de  Shakespeare tuvieran una audiencia, un público, unos espectadores que las disfrutaran, habría más compromisos. Más nuevos trabajos dramáticos para ser llevados al escenario.

¿Qué tanto se sabe hoy de William Shakespeare? Se sabe mucho más de lo que se afirma con frecuencia y de lo que algunos se han empeñado en desconocer o ignorar.  Se sabe que nació en abril de 1564 y murió en la misma ciudad en 1616.