MAB, la reina de las hadas

LA REINA DE LAS HADAS

Milan Kundera (1929) en su libro La Ignorancia, nos puso tras la pista de esta ninfa. Se llamaba Calipso y durante siete años fue la ninfa-amante de Ulises. En el folclore inglés, la Reina Mab (Queen Mab). De todas las literaturas, la inglesa es la que más páginas ha dedicado a esta pequeña pero importante hada. Probablemente su existencia es una creación de la mitología inglesa. Durante los siglos XVI y XVII no había poeta inglés que no cantara a esta criatura fantástica, considerándola la Reina de las Hadas.

Shakespeare también se ocupó, y de qué manera, de la reina Mab. Uno de los personajes  más fascinantes  de Romeo y Julieta es Mercucio, pariente del príncipe de Verona y amigo íntimo de Romeo, inteligente, audaz, alegre,  Mercutio siempre tiene algo que decir y alguien de quien burlarse o reírse; con Romeo y con Benvolio van los tres a una fiesta en la casa de los Capuletos, antes de ingresar Mercurio haciendo mofa  del amor de  Romeo por el amor nos recuerda a la reina Mab, personaje legendario de los cuentos de hadas en la literatura inglesa:

Shakespeare

Escena IV del acto I de Romeo y Julieta. Mercucio dice a Romeo:

“Ah, me doy cuenta  que la reina Mab,

partera de las hadas, vino a verte.

Es pequeñita como piedra de ágata

que brilla en el meñique de un obispo.

Tiran su coche atómicos caballos

que la pasean  sobre las narices

de los que están durmiendo;

rayos de luna hicieron los arneses

y una arañita le tejió las bridas.

Reina Mab 2

Es tan pequeño como un gusanito

el cochero que guía la carroza,

y trabajó una ardilla este carruaje

en la concavidad de una avellana.

Reina Mab 3

Y así la reina Mab con su cortejo

galopa noche a noche por las almas

de los enamorados y los hace

soñar con el amor …Sobre los dedos

de los sastres su séquito galopa

y estos sueñan que pagan sus deudores;

otras veces cabalga en la nariz

del cura dormilón  y sueña el cura dormilón

que sin duda muy pronto será obispo.

¡Esta es la reina Mab! Es la que trenza

en la noche la tuza del caballo

y las que, cuando las muchachas duermen

de espaldas, las oprime y les enseña

por primera vez a soportar el peso

que con el tiempo las hará mujeres…

Reina Mab 4

ROMEO:

                                                Basta, Mercucio. Basta. No delires.

MERCUCIO:                    Es verdad, es verdad, hablo de sueños

que son los hijos de una menta ociosa,

concebidos de vana fantasía,

sustancia tan delgada como el aire,

más inconstante que el cambiante viento.

 

Otro  autor que nos ha dejado un bella descripción ha sido Rubén Darío, que le dedica un cuento y un poema, La copa de las hadas.  En su libro Azul, en su cuento El vuelo de la reina Mab, nos detalla las características de esta pequeña hada y sus poderes.

“La reina Mab, en su carro hecho de una sola perla, tirado por cuatro coleópteros de petos dorados y alas de pedrería, caminando sobre un rayo de sol, se coló por la ventana de una buhardilla donde estaban cuatro hombres flacos, barbudos e impertinentes, lamentándose como unos desdichados. (…)

(…) Entonces, la reina Mab, del fondo de su carro hecho de una sola perla, tomó un velo azul, casi impalpable, como formado de suspiros, o de miradas de ángeles rubios y pensativos. Y aquel velo era el velo de los sueños, de los dulces sueños, que hacen ver la vida del color de rosa. Y con él envolvió a los cuatro hombres flacos, barbudos e impertinentes. Los cuales cesaron de estar tristes, porque penetró en su pecho la esperanza, y en su cabeza el sol alegre, con el diablillo de la vanidad, que consuela en sus profundas decepciones a los pobres artistas.(…)”

Azul

En una de las ediciones de Azul, en una nota, Rubén Darío afirma que estaba leyendo este acto de Romeo y Julieta cuando le vino la inspiración. La reina Mab era un motivo literario muy plástico que le permitía dejar volar su imaginación. Deslumbrado por las imágenes de Shakespeare se atrevió con un poema en prosa, persiguiendo el ritmo y la sonoridad verbal. El resultado fue este libro de pequeños cuentos líricos, prosa poética, descubrimiento de este brillante modernista. El cuento completo,  se llama El vuelo de la reina Mab.