La tragedia de Armero

LA TRAGEDIA DE ARMERO

El 13 de noviembre de 1985, justamente una semana después de los horrores de la toma y la retoma del Palacio de Justicia, la ciudad de Armero, departamento del Tolima, ubicada a poco menos de 50 km del volcán, fue víctima de la erupción del Nevado del Ruiz. El cráter del volcán expulsó 35 millones de toneladas de material volcánico a una velocidad promedio de 60 kilómetros por hora, sepultando al pueblo más algodonero del Tolima; los campos blancos de esta planta desaparecieron. Al amanecer del 14, el pueblo ya no existía, ya no había calles, ni iglesia, ni centros de salud y los 40 colegios y las dos salas de cine del municipio eran cosa del pasado.

Armero quedó sepultado por la avalancha de lodo y piedra que bajó por el río Lagunilla tras el deshielo del volcán nevado del Ruiz; vivían aproximadamente 40.000 personas y de esas, solo 15.000 salvaron milagrosamente sus vidas.

La erupción del volcán afectó también a los departamentos colombianos de Caldas y Tolima, muchos de los sobrevivientes fueron trasladados a albergues de Mariquita, Honda, Venadillo, Alvarado y Lérida.

Imagen1 Volcán del Ruiz

Historia del las erupciones del volcán

Los colombianos recordaban que esta era la segunda erupción volcánica más mortífera del siglo XX, superada sólo por la erupción del monte Pelée en 1902 en la isla de Martinica, y la  cuarta erupción volcánica más mortífera desde el año 1500.

Era una catástrofe previsible, agravada por el desconocimiento de la violenta historia del volcán, pues geólogos y otros expertos habían advertido a las autoridades y a los medios de comunicación sobre el peligro durante las semanas y días previos a la tragedia.

Se prepararon mapas de riesgo para las inmediaciones pero fueron escasamente difundidos. El día de la erupción se llevaron a cabo varios intentos de evacuación, pero debido a una tormenta las comunicaciones se vieron restringidas. Muchas de las víctimas se mantuvieron en sus hogares, tal como se les había ordenado, creyendo que la erupción ya había terminado. El ruido de la tormenta pudo haber impedido que muchos escucharan el sonido proveniente del Ruiz.

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Los flujos piroclásticos emitidos —piroclásticos son fragmentos de roca ígnea  volcánica solidificados en algún momento de la erupción—  por el cráter del volcán fundieron cerca del 10% del glaciar de la montaña, enviando cuatro lahares —flujos de lodo, tierra y escombros productos de la actividad volcánica— que descendieron por las laderas del Nevado a 60 km/h. Los lahares aumentaron su velocidad en los barrancos y se encaminaron hacia los cauces de los seis ríos que nacían en el volcán.

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Así tras sesenta y nueve años de inactividad, la erupción tomó por sorpresa a los poblados cercanos, a pesar de que el Gobierno había recibido advertencias por parte de múltiples organismos vulcanológicos desde la aparición de los primeros indicios de actividad volcánica en septiembre de 1985 y no sacaron a los habitantes sabiendo que algo iba a suceder.

Alrededor del mundo se publicaron tomas de vídeo y fotografías de Omayra Sánchez, una adolescente víctima de la tragedia, que estuvo atrapada durante tres días hasta que finalmente falleció. Otras fotografías del impacto del desastre llamaron la atención de la opinión pública e iniciaron una controversia sobre el grado de responsabilidad del Gobierno colombiano en la catástrofe.

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Los esfuerzos de rescate fueron obstaculizados por el lodo, que hacía casi imposible el moverse sin quedar atrapado. Para el momento en el que los rescatadores alcanzaron Armero, doce horas después de la erupción, muchas de las víctimas con heridas graves ya habían muerto. Los trabajadores de rescate quedaron horrorizados tras observar el panorama de desolación dejado tras la erupción, con árboles caídos, restos humanos irreconocibles y escombros de edificaciones.

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Nevado del Ruiz 06Trabajo de rescate

La tragedia anunciada

Hoy poco se habla de dos avalanchas no registradas entre los siglos II y I antes de Cristo. Luego se registraron las de 1595 y 1845, que dejaron 600 y 1.000 víctimas, respectivamente. En 1984 se contempló la posibilidad de una nueva erupción, pues las fumarolas crecían y se veían grandes cantidades de azufre en la cima del volcán, episodios que se repitieron hasta septiembre de 1985. Para ese entonces un grupo de expertos en vulcanológica italiana analizaron las muestras y encontraron que era una liberación directa de magma.

Nevado del Ruiz 10Mapa de Armero antes y después de la erupción

El Nevado del Ruiz ha hecho erupción en varias ocasiones desde el desastre y continúa siendo una amenaza para las más de 500 000 personas que viven a lo largo de los valles de los ríos Combeima, Chinchiná, Coello-Toche y Gualí. Un lahar (o un grupo de lahares) similar en tamaño al de 1985 puede ser iniciado por una erupción relativamente pequeña y podría viajar hasta cien kilómetros desde el volcán.

Un año antes se había advertido sobre la actividad en el nevado del Ruiz. Hace 30 años bajó por el río Lagunilla una avalancha de rocas, lodo y agua que dejó más de 25.000 muertos, acabó con Armero y afectó a los municipios de Chinchiná y Villa María en Caldas. Semanas antes, las ciudades y pueblos cercanos al volcán nevado del Ruiz habían comenzado a cubrirse en ceniza, y el 13 de noviembre de 1985, a las 9:45 de la noche, se produjo la erupción, que dos horas después sepultaría al pueblo.

Según habitantes y sobrevivientes de la tragedia, muchas muertes se habrían evitado si las recomendaciones dadas días antes por Ingeominas hubieran sido escuchadas. El vulcanólogo Gustavo Chigna, del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), explicó que la lluvia es un factor importante para que los lahares sean más destructivos.

El flujo volcánico se mueve principalmente a la acción del agua y que está compuesto por material fino y partes del colapso del cráter.

Ahora el infortunado pueblo se conoce como Armero Guayabal, un lugar turístico en el que la maleza cubre las pocas paredes de las casas que aún se mantienen en pie. Muchas personas lo visitan para realizar peregrinaciones y pedir a las almas de los cuerpos que quedaron enterrados que rediman sus culpas, y hay quienes aseguran que con el paso de los años la tragedia se ha olvidado.

A los pocos años de la erupción, en el municipio de Villa María, la arquidiócesis de Manizales lideró la construcción de La Paz: un barrio para los damnificados. Cada 13 de noviembre hacen una conmemoración y autoridades como Servicio Geológico Colombiano intentan concientizar a las personas sobre los peligros que implica la zona y las precauciones que deben tener.

¿Puede ocurrir otra erupción?

Desde hace tres años, el volcán nevado del Ruiz se encuentra en nivel amarillo, es decir que presenta cambios en el comportamiento de la actividad volcánica, y en las últimas semanas, el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Manizales ha registrado actividad  del volcán. Según dice Gloria Cortés, coordinadora del Observatorio, se presenta alta emisión de gases a la atmósfera, vapor de agua y dióxido de azufre, que se pueden medir con equipos instalados en el área del volcán.

Y es que hace dos años se registraron dos erupciones pequeñas. Por eso nunca se puede descartar un accidente similar al de hace 30 años. Aunque suene extraño, la erupción de hace 30 años fue pequeña en comparación con lo que ha hecho el nevado antes. “Las erupciones se miden en una escala de 1 a 8 y la de 1985 fue de 3”. Por lo que ante un evento similar se observa más allá de la erupción y se trabaja sobre la vulnerabilidad, la exposición y ubicación de la población. Lo cierto es que ante una erupción Armero Guayabal y sus más de 12 mil habitantes están mal ubicados.

Nevado del Ruiz 12Armero es hoy un camposanto