La gran Hambruna II

La gran hambruna irlandesa, como se comentó en la entrada anterior,  nos remite a la situación de falta de alimentos ocurrida en Irlanda entre los años 1845 y 1849, causada entre otros motivos por la escasez de papa, por lo que también es conocida como la Irish Potato Famine (Hambruna Irlandesa de la Patata ).

Se afirma que la hambruna Irlandesa de la Patata se generó por la ineficiente política económica del Reino Unido, los métodos inadecuados de cultivo. Las consecuencias de la hambruna se observaron claramente después de 1851. No se registró el número de muertes causadas, pero la cifra estimada se sitúa entre los 2.000 000 y los 2.500 000 de víctimas en los años posteriores a 1846.

Para entender el desastre irlandés hay que tener en cuenta la incidencia de la propiedad de los británicos de la tierra en la República de Irlanda. Desde la ocupación de Oliver Cromwell, la tierra pertenecía a aristócratas británicos y los campesinos irlandeses eran sus aparceros.

Oliver Cromwell

Oliver Cromwell 1599 – 1658

En consecuencia fue esta situación de sometimiento irlandés bajo los británicos la causa de que la enfermedad de la patata tuviera tan trágicas consecuencias: mientras las patatas morían, los trigales tenían buena salud; pero los irlandeses no podían acceder a este alimento pues pertenecía a los terratenientes ingleses.

Miles de personas inundaron los pueblos y ciudades en busca de ayuda, estallando epidemias de fiebre tifoidea, cólera y disentería, haciendo que los esfuerzos del gobierno, los terratenientes y las organizaciones para la ayuda a los pobres fueran insuficientes.

Karl Marx(1818-1883), contemporáneo de la hambruna, no dejó de testimoniar esta explicación, así como la crueldad de que, en medio del desastre humanitario, los terratenientes británicos seguían exigiendo a sus aparceros el pago del arriendo. Dedicó casi la tercera parte de su vida a poner en evidencia los mecanismos más recónditos de un sistema económico que, para él, tenía en Inglaterra a su mejor exponente.

Karl Marx

Esta hambruna motivó dos millones de desplazamientos y otros tantos emigraron a Inglaterra, Estados Unidos, Canadá, Uruguay, Argentina y Australia en lo que se conoció como la diáspora irlandesa. Entre muertes y migraciones, Irlanda perdió más de un cuarto de su población.

La Gran Hambruna fue una catástrofe social, biológica, política y económica. Marcó una línea divisoria en la historia de Irlanda. Sus efectos cambiaron en forma permanente el panorama demográfico, político y cultural de la isla. Tanto para los irlandeses nativos como para los emigrados y sus descendientes, la hambruna ingresó en la memoria colectiva del pueblo y se convirtió en un punto de sustento para diversos movimientos nacionalistas. Los historiadores modernos la ven como una frontera en la narrativa histórica de Irlanda, refiriéndose al período precedente como la historia «pre-hambruna».

Los efectos de la hambruna continuaron durante décadas y la población de Irlanda todavía no ha recobrado los niveles previos a la hambruna.

Otras dos figuras de gran importancia gravitaron al rededor de la Gran Hambruna:

  • La Reina Victoria

Reina del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda y Emperatriz de la India. Victoria nació en 1819.  Murió en la Isla de Wight  en el  Reino Unido, en 1901. Su reinado de 63 años y 7 meses ha sido…hasta el momento… el más largo en la historia del Reino Unido y se le conoció como época victoriana.

La Insurrección de los cipayos (1857-1859).

La Reina Victoria se hizo coronar emperatriz de la India en 1876, a pesar de que los hindúes ya habían manifestado su abierta oposición al control británico de su país, durante el levantamiento de 1857-1859. Esto provocó la Insurrección de los Cipayos

El motín adquirió características de una insurrección (pues les tomó a los imperialistas casi dos años sofocarlo con la ayuda de los feroces guerreros Sikhs y Gurkas), tampoco fue provocado con preeminencia por razones religiosas, cuando los hindúes y los musulmanes se sintieron ofendidos.

La Reina Victoria, consideraba que el período de amamantamiento era una aterradora injusticia con las mujeres, porque en este tipo de procesos siempre estaban solas. Los hombres se limitaban a contemplarlas y a encoger sus hombros.

Nunca habló bien de ninguno de sus nueve embarazos, siempre se sintió como una vaca o una yegua, y con fuerza pensaba que una persona que tenía tantas embarazos más se parecía a una coneja que a otra cosa. Aceptaba su situación decía, porque inevitablemente ese era el destino que le correspondía como Soberana de Inglaterra, pero que si le hubieran permitido escoger, hubiera pasado unos dos años sin hijos, disfrutando de la compañía de su joven y dulce esposo, el Príncipe Alberto, quien era menor que ella tres años.

Reina Victoria de Inglaterra

La reina Victoria

Los hombres eran la causa de todas las desgracias de las mujeres, decía la reina. Ellos llevan la mejor parte, se limitan a engendrar hijos y se acabó. Todo el peso de la crianza le corresponde a las mujeres. Dichosamente para la reina, pudo transferir esta actividad a otras personas, al extremo de que a veces, transcurrían tres meses sin ver a sus hijos. Para Victoria, la mejor de las condiciones para la mujer era la más absoluta ignorancia sobre el embarazo. Porque con las características clínicas que éstos se daban el riesgo de perder la vida era considerable, y por ello una mujer debía ignorar todo lo que podría pasarle antes de dar a luz.

  • Thomas Malthus

Muchos dirigentes creían en la teoría de la sobrepoblación de Thomas Malthus (1766-1834) que había expuesto en su obra “Ensayo sobre la población” publicado anónimamente en 1798. En esta obra , que publicaría en una segunda edición en 1803 ya con su nombre, iba a tener una gran influencia en la economía y el pensamiento político de la época y en particular del gobierno donde participaban Russell y Trevelyan, por lo que creo que es necesario que nos detengamos un momento en él.

Malthus estaba convencido que el aumento de la población causaría el fin de la raza humana y afirmaba  “El poder de la población es indefinidamente más grande que el poder de la tierra para garantizar la subsistencia del hombre”. Malthus no buscaba soluciones a los problemas consideraba que los propios seres humanos eran el problema pero, por supuesto, el problema eran los seres humanos más pobres que constituían una carga para el Estado.

Thomas malthus

Thomas Malthus